Ultramicrocosmos:


(Escaneados, modelos, textos, contenedores con raíces, rocas, líquenes, animales muertos...)
















La isla nocturna (texto de trabajo).


Imaginemos, en medio un mar extenso y dormido, una isla rodeada de islotes, playas y ensenadas.


El agua lame los costados del barco...

Es de noche y nos alumbramos con un foco que dirigimos a voluntad.

Mirando por la borda a dos metros sobre la superficie del agua, vamos descubriendo la orografía del lugar.

Desde esta distancia reconocemos la naturaleza de las rocas y de las diversas plantas que aparecen ante nosotros.

Desconocemos la profundidad; a menudo aparecen bajíos, luego arrecifes, un banco de arena, un fondo insondable...

El perímetro de la isla, que primeramente creímos rocoso y desnudo, aparece punteado de vegetaciones secas y medio muertas. Luego un poco mas allá, tras un promontorio, hay algunos bosquetes medio sumergidos, cubiertos de líquenes, donde medran plantas carnosas y extrañas.

El panorama es austero; las rocas son polvorientas, frecuentemente arrugadas y las plantas, languidecen.


Bajo la luz amarilla y vacilante de un camarote, Arthur Gordon P. y Herman M. conversan ante una mesa repleta de muestras:


A.G.P: Hemos recogido algunas piedras veteadas y polvorientas, otras facetadas en mil caras como espejos. Las hay orgánicas y arracimadas, filiformes, ovilladas y espumosas, óseas, ahusadas y marfileñas.                                                                                   

H.M: ¿Que procesos han dado forma a estos minerales y cuales son sus características? 

A.G.P: Están presentes ejemplares diluviales, procedentes de aluviones gigantescos burbujeantes de lodos. También las hay metamórficas levemente marmóreas o descamadas en capas, deformadas por procesos termales y reactivos. En cuanto a los colores, abundan los blancos: azufrosos, harinosos, ahumados, cerosos, o salitrosos. Son los colores de la muerte...

Los olores geológicos son a menudo sulfurosos, fétidos o pútridos, pero también acres y secos.

H.M: ¿Cómo calificarías las vegetaciones?

A.G.P: Aparecen ejemplares relictos, en esqueléticos restos de selvas. El paso del tiempo ha sido implacable, la sequedad desertizante y los procesos químicos han llevado a toda la región al estado moribundo en el que se encuentra.

H.M: Destacan, no obstante, algunas plantas y líquenes...

A.G.P: Si, se presentan carnosas, como receptáculos o vasijas contenedoras de la escasa humedad aprovechable. Algunas son plantas milenarias. En sus vejigas hemos podido ver restos inclasificables.                                                                   

Los escasos árboles aparecen desnudos de hojas.

En muchos casos no sabemos si están muertos o si se arrastran entre la vida y la muerte indefinidamente.

 

O/S////J.M.YAGÜE////